Las personas más allá de los géneros

Nota gaia

El doctor Adrián Helien pasó por Viedma para trabajar junto a la comunidad de la escuela Gaia temáticas relacionadas al abordaje de la transexualidad. La aceptación del otro a partir del conocimiento.

Uno después de escuchar al doctor Adrián Helien puede concluir que la cuestión está en nuestras manos, en nosotros, en todos los que formamos parte de la sociedad. Y esa cuestión tiene otras relacionadas que refieren a tradiciones, viejos conceptos, nuevos paradigmas, prejuicios, discriminación. Un montón de términos y conductas que precisan ser trabajadas para que el resultado sea algo tan simple y a la vez difícil de concretar como es la aceptación del otro.

Todavía no dijimos de qué estamos hablando ni presentamos al doctor Adrián Helien, quien hace poquito estuvo en Viedma trabajando con alumnos de la Escuela Ecológica Gaia, quienes por edad quizás sean los que más nos pueden ayudar al resto a modificar algunas cosas.

Helien es médico psiquiatra, sexólogo y coordinador del Grupo de Atención a Personas Transgénero (GAPET) del Hospital Durand.

En su visita a la Gaia se trabajó fundamentalmente con madres, padres y docentes a través de dos jornadas intensivas con charlas y talleres. Las actividades se llevaron a cabo a raíz de una situación puntual en la escuela que llevó a la idea de generar conciencia para que tantos padres, docentes como alumnos puedan estar preparados a la hora del apoyo y acompañamiento.

"Para mí es muy hermoso, muy emocionante y muy gratificante estar aquí en Viedma porque trabajo en una temática que tiene que ver con el género. Yo específicamente trabajo en el Hospital Durand en la Ciudad de Buenos Aires y coordino un equipo de atención salud transgénero", dijo Helien en una interesantísima entrevista realizada en Selfie por Carolina Fernández en Radio Noticias.

Empezamos hablando que lo principal está en nuestras manos y tiene que ver con la aceptación de las personas y en ese sentido ya mencionamos el concepto tránsgénero. Ahora bien, para aceptar tenemos que comprender y entender. Sobre ello, Helien explicó: "Son esas personas que de alguna manera no se sienten identificadas con el sexo que le asignaron al nacer. Es decir, nació un varoncito dijo la partera y cómo se asigna la sexualidad, por los genitales, entonces si tiene genitales de varón, es varón. Esto es así en la mayoría de las personas, pero en algunas personas no es así. Asignamos un varón y resulta que este niño se siente niña".

Algo que nos puede ayudar y sobre todo puede ayudar a las personas que no sienten el sexo que se les asignó es la Ley de Identidad de Género, la cual ha convertido en ejemplo a la Argentina a nivel mundial. "Es una ley que marca el rumbo a seguir en el mundo, y de esto puedo dar cuenta porque el año pasado estuve en Amsterdam, abrieron el Congreso de Salud Transgénero y dijeron que el modelo a seguir en el mundo es el modelo de identidad de género en Argentina. La nota de color es que estaba la reina Máxima abriendo el Congreso, pero la realidad es que desde afuera se nos ve como un ejemplo a seguir".

Retomando los conceptos, las personas transgénero no se sienten identificadas con el sexo que le dieron al nacer pero en realidad, dijo Helien, lo válido y lo más importante, y así lo dice la ley, es lo que esa persona siente "la percepción que vos tenés acerca de vos misma es lo que manda y lo que legalmente de alguna manera está validado".

Ahora bien, la ley la tenemos, pero como señalábamos, nos falta madurar socialmente.

"Yo creo que sí, porque la educación es binaria, no hay otra forma de ser persona en el mundo que el mundo del celeste y del rosa y eso no abarca a todas las personas. Y hay personas que la identidad, que es eso que se construye sobre esa biología, sobre ese cuerpo, puede no coincidir. Entonces, hay dos formas de ser en el mundo que son transgénero y cisgénero".

"Transgénero son las personas que no se sienten identificadas con ese sexo asignado al nacer, y cisgénero somos nosotros, la mayoría. Las dos formas son formas de ser persona, son formas de ser normales, de ser personas y de tener los mismos derechos. La ley argentina es inclusiva y nos da los mismos derechos, despatologiza, es decir ser transgénero no es una enfermedad y eso es también importante que la gente lo sepa".

Hay un concepto de género que está cambiando

Los padres y la sociedad en general cometemos errores y eso puede verse en algo que parece sin importancia como ese mundo del celeste y rosa al que hacía mención Helien, pero que en realidad sería muy importante por lo menos ampliarlo, porque ahí estamos hablando de los niños. Es fundamental la mirada que recibe un niño o una niña cuando no se siente justamente niño o niña para que no sea perjudicial.

"Los juguetes son binarios y el otro día leía en un diario que los juguetes son más binarios que a principios de siglo".

"Hay un concepto de género que está cambiando, estamos hablando de una evolución en la sociedad, en el mundo y pa­ra mí la revolución más impor­tante es la de género, más que la tecnológica. Salir a la calle y mirar cosas que mi papá o mis abuelos ni se imaginan, dos varones de la mano, dos muje­res de la mano, familias abso­lutamente diversas y esto de seguir hablando de juguetes de nenes, juguete de nenas, el mundo del rosa, del celeste... los juguetes tenemos que en­tender que son formas que de alguna manera los chicos tie­nen de explorarse a sí mismo y de explorar el mundo, desa­rrollar habilidades y, quién sa­be, de encarrilar una futura profesión".

Convivir con el otro en la di­ferencia

Esa separación que se hace de las cosas entre hombres y mujeres también puede verse en las profesiones. La mayo­ría de los docentes son muje­res y los ingenieros varones, dice Helien. Hay una necesi­dad de terminar con esas teo­rías.

"Tenemos que entender que lo mejor que podemos hacer por nuestros hijos es ayudar­los a que se desarrollen como personas, sin límites impues­tos desde esta cultura y eso es ayudar a desarrollar a un chico que va a tener habilida­des distintas porque hay una cosa que también no cuesta, entender que el otro es dife­rente, que nacimos para ser diferentes, no hay otra forma, no podemos ser iguales. Con­vivir con el otro en la diferen­cia es tan difícil para todos".

Por otro lado, y consultado sobre lo que podemos hacer, Helien fue claro: "Escuchá a tu hijo, a tu hija y si sos un médi­co, tenés que escuchar a esa persona como persona que es diferente y a partir de eso va­mos a poder ayudar. Borrá el género, acá hay una persona que necesita que la ayudes, un niño que necesita que lo escuches o una niña, y de ahí para adelante empecemos a ver la persona real, al niño re­al, a la niña real y ahí vamos a empezar a entender esas dife­rencias y las necesidades que tiene cada uno".

Helien es más optimista en cuanto a lo que se viene y lo ve tanto en la Ley de Identidad de Género como en esa diver­sidad y en esa revolución de los géneros que va tomando visibilidad.

Por otra parte, el especialista diferenció todo lo dicho hasta aquí de la sexualidad de las personas en cuanto a si nos gustan los hombres o las mu­jeres o, mejor dicho, quién nos gusta, porque tal vez lo mejor sea no definir. "Son dos as­pectos diferentes, uno es la identidad que es una relación conmigo mismo, quién soy yo para mí, si soy varón, mujer o fuera del binario. Y la otra es quién me conmueve en la si­tuación vincular, quién me enamora, quién me excita, que tiene que ver con la orienta­ción. Y eso también está cam­biando y el poder lo tienen las personas que se empiezan a autodefinir más allá de lo que nosotros le pongamos como etiqueta. Hay personas que se definen pansexuales, no me interesa lo que tenga entre las piernas esa persona, me inte­resa la persona en sí y yo me puedo vincular con personas de diferentes géneros o pluri­sexual, hay gente bisexual, hay gente homosexual y por suerte vivimos en un país que tiene matrimonio igualitario".

"Son 18 países en el mundo na­da más que tienen matrimonio igualitario y si naciste en Irán todavía hay pena de muerte para la homosexualidad. Es decir que convivimos en un mundo complejo, cambiante, con diferentes acercamientos a la diversidad. Por suerte nuestro país es uno de los de avanzada".

La reflexión en las escuelas

Tal como se indicó, Helien pa­só por Viedma para unas jor­nadas en la escuela Gaia. En ese sentido destacó que le in­teresó el desafío de interac­tuar con los padres y la comu­nidad educativa "y trabajar con una escuela como Gaia que se plantea una escuela en el presente que incluye esta temática. Yo creo que real­mente la educación sexual si querés en la letra muy bien, pero el espacio que hay entre esa letra y la bajada de la es­cuela es muy amplio y creo que la escuela Gaia tomó el desafío y dio un puntapié para trabajar, para incluir. Trabajé con los docentes y fue hermo­sísimo el clima y ellos están ya planteando esa bajada a la es­cuela real, a una escuela del presente que incluya la temáti­ca de género".

Este tipo de trabajo sería in­teresante trasladarlo también a la escuela pública para lo­grar un mayor alcance de chi­cos, chicas y familias. "Esa es la idea, yo creo que los docen­tes aquí van a ser multiplica­dores. Yo no creo tanto en la mirada del experto que viene a iluminar sino que es un co­mienzo para que el docente sea atravesado en lo personal y en la situación real de aula y que seguramente va a dar me­jores respuestas que yo por­que está con ese chico y con esa chica en un ciclo educati­vo en el tiempo. Va a interact­uar con la familia y creo que eso es lo que va a producir el cambio y el cambio ya se está produciendo porque van a te­ner que dar respuesta hoy los profesionales, los docentes, porque esta sociedad está cambiando en el sentido de lo diverso y creo que es una so­ciedad que va para mejor".

También es cierto que no es fácil, sobre todo porque cultu­ralmente fuimos educados con determinadas ideas, algu­nas aquí nombradas. Incluso, dijo, Helien, hay gente que se asusta con estos temas. "Hay gente que se asusta y dice ‘uh dónde vamos a ir a parar, meda miedo‘. No, realmente lo único que va a pasar es ganar derechos gente que fue ex­cluida, van a haber chicos que van a poder expresarse en su forma de ser más libremen­te, van a tener otras habilida­des, van a desarrollar profesio­nes que en algún momento es­tuvieron prohibidas y van a ejercer derechos que les fue­ron negados, creo que es para mejor".

 

Por Mariano Herrera | NoticiasNet.com.ar